
El corto de animación gallego “El Bufón y la Infanta” dirigido por Juan Galiñanes que se incorporó a los estudios Dygra Films en el año 2003, aborda el tema de las falsas apariencias y los perjuicios que llevan a engaño. En esta historia, el bufón enano Francisco de Lezcano “El niño de Vallecas”, irrumpe en la quietud del Museo del Prado desde el marco del cuadro de Velázquez que lo alberga.
La infanta Margarita (del cuadro “Las Meninas” de Velázquez) animada por el bufón salta del cuadro, a pesar de la reprobadora mirada de Velázquez para que la niña mantenga la compostura, sigue sus correrías sin parar de reír. Confundido cuando ella le regala la flor de su pelo, la invita a que abandone “las Meninas” y compartan su cuadro. La Infanta ahora se divierte aún más que antes con la osadía del bufón, y lo humilla dejando claro el lugar que ocupa cada uno. Intenta explicarle lo gracioso de su fealdad mostrándosela en un espejo (el de ” La Venus del espejo“). El enano, aunque destrozado, sacará fuerzas para enseñar a la infanta una manera diferente de ver la realidad.
No es la apariencia exterior lo que importa, sino lo que hay dentro de cada uno.
Para resaltar todo esto Galiñanes provoca un controvertido contraste entre la música y el ambiente salsero, con la seriedad y estaticidad de la pintura del museo.
Está inspirado en el cuento de Oscar Wilde “El cumpleaños de la infanta“

















